un solar con solera

En el mismo solar se radicaba el conocido y reconocido Restaurante El Amparo, cita obligada para la bohemia, políticos, periodistas, ... a principios del siglo XX.

Unas cocinas en las que, según el Conde de Romanones, se degustaba el mejor bacalao del mundo y que combinaba la gastronomía vasca del país con la cocina francesa de los grandes hoteles.

Habiéndose derribado el edificio para la nueva urbanización de calle y edificios, de este templo de la gastronomía, aún puede encontrarse en las librerías su herencia a través del libro “El Amparo. Sus platos clásicos”.